jueves 18 de agosto de 2011

Cómo dejar de creer en Dios

—"¿Será posible que el hombre solo sea una equivocación de Dios? ¿Será Dios una equivocación del hombre?"
Friedrich Nietzsche 


Desde muy niño se me inculcó la idea de un Dios perfecto, compresivo, generoso, etc. Si algo salía gris y frio la explicación era de que era culpa de los hombres, que como vivíamos en un mundo de libre albedrío estábamos sujetos   a la voluntad de los más fuertes, o del destino que nace del caos. Pero si algo salía redondo pues eso era obra de Dios y uno tenía que estar agradecido, felicísimo, juntando las manitos para dar la oración de gracias: —"Dios, gracias por los alimentos que vamos a recibir, gracias por este día más de vida, por tener salud y paz en el alma... —y si nada tenía explicación pues la frase a pelo era:  —"Que se haga tu voluntad y no la mía". —Y con ese razonamiento todo tenía consuelo y sabiduría color cerúleo.


Un día me pregunté si lo correcto era dar las gracias a mis padres por la educación y alimentación que recibí y no dárselas a un ser impalpable y mudo. A esto se me dijo: —"De no ser por Dios nada existiría... Si tu te esfuerzas y ere humilde podrás escuchar a Dios" (manera siniestra de inducir a un niño a la esquizofrenia) —Y es así que empecé a escuchar a Dios, a tener largas conversaciones con ese barbón de mirada triste y sabia. Nada era mejor que ese estado de santidad esquizoide. ¡Por eso deseaba con fervor el ser sacerdote!

Con los años las contradicciones crecieron hasta ser intolerables, el tratar de seguir creyendo en Dios era una falta de respeto a mi sentido común, al dolor y fascinación de estar vivo. ¿Cómo explicar los muertos en Palestina, las masacres en Irak, la burla americana en Guantánamo, la toma de las Malvinas Argentinas? pero más grave aún: ¿Cómo explicar la muerte de mi padre y de tantos amigos queridos en su inocencia egipcia de la resurrección? ¿Eso es la voluntad del Señor? ¡Ese Señor es cruel! ¡Imposible que pueda existir un ser tan indiferente e imperfecto! Ya era la hora de dejar de creer en Dios, de estar solo y aceptar con dignidad el hecho de que también yo iba a morir, y que eso de la vida después de la muerte era consuelo para aquellos que no sabían valorar la sola existencia.

Malagradecidos. ¿Acaso no es suficiente este estado de conciencia en el que los sentimientos y observaciones se suceden como gotas de lluvia en la nada? ¿No es maravilloso sentir la existencia aunque solo sea un sueño efímero que acaba con la muerte; ver la sonrisa de tus hijos, sentir el aroma de los girasoles, el gárrulo del riachuelo en la tarde de oro, el buenas noches de la abuela dentro del abrazo del nieto, el sueño merecido después del trabajo esmerado, y todas esas cosas que son deleite para las almas elevadas y realmente espirituales?

¿Para qué buscar la eternidad de la conciencia y no buscar el reencuentro con el universo como polvo de estrellas? ¿No dice el Génesis que de polvo eres y en polvo te convertirás?

La conciencia es solo un fenómeno de los millones que hay en el universo, y tal vez sea el más maravilloso y monstruoso al mismo tiempo, porque es de ese "milagro" que nace el amor como el rencor, el miedo y valor de los héroes, el engaño de las almas mediocres, y todas esas cosas impalpables que le dan sentido a la palabra "humano".

¿Para qué culpar o agradecer a Dios y no a los hombres?


6 comentarios:

Jorge Màrquez Gonzàlez dijo...

sOY ATEO GRACIAS A dIOS. uNA FRASE SARCA`STICA QUE QUIZÁS A MUCHOS NOS QUEDA. sEMBARGO, CONSIDEREO QUE LA DUDA DE dIOS ES LEGITIMA EN TODO SER HUMANO. pOR MI POARTE COMPARTO TODAS TUS INQUIETUDES Y DESPUÈS DE REFLEXIONES AL IGUAL QUE TU LAS PRESENTAS ME QUEDA LA DUDA DE ESE dIOS QUE NOS DEJARON NUESTROS PADRES. eS UNA CUESTIÒN Y REFLEXIÒN PERMANENTE. eSPERO QUE HAYA MÀS COMENTARIOS Y QUE APOYE A LA REFLEXIÒN SOBRE ESTE TEMA.

Chava dijo...

Amo la vida! Ella me basta en si misma...
No se si alguien en este mundo pueda entender la voluntad del "señor" del q permite q su creación se autodestruya...

Salvador Núñez Ureta dijo...

No es malo creer en Dios, siempre y cuando no se use ese concepto para justificar el destino de los hombres, sea bueno o malo.
Sin duda que la idea de "Dios" ha servido en el génesis de la moral, en el origen de los principios que rigen al hombre. ¿Pero la casta sacerdotal será por siempre la dictadora sobre lo bueno y lo malo? recordemos que varias veces se han equivocado, incluso dañando a la evolución interna de nuestra especie.

Anónimo dijo...

Vete a la mierda ateo hijo de la gran puta.
Dios existirá con o sin ti. ¿que eres al lado de dios? menos que una cucaracha.
Lo único que logras con tus reflexiones es dañar la conciencia colectiva de algo hermoso, algo que nunca podrás dar: la vida eterna.
Chau basura. Ojalá te mueras para que veas que el infierno es verdadero.

Salvador Núñez Ureta dijo...

¿Dios tendría sentido sin los hombres, es decir, sus creadores?

Juan dijo...

Yo dejé de creer en Dios cuando mi hermana se casó con un cura, y ese cura violó al hijo que ya tenía mi hermana. ¿Qué clase de humano violaría a un niño de 11 años? esa es la pregunta que me hice.